La noche del viernes, más de cien personas esperábamos en la parada los autobuses que nos iban a desplazar a la Ciudad Imperial. Nuevamente, como ocurrió el día que fuimos a Ávila, la noche presagiaba lluvia. Los prevenidos con su paraguas, y los confiados sin él, copamos los dos autobuses y nos pusimos en marcha. A la altura de Camarena llueve, ¡horror, se disparan las alarmas, nos vamos a mojar!. Hay quien propone parar en "el chino" y hacer acopio de impermeables. Pero "la sangre no llega al rio" y Toledo nos recibe con una noche espléndida y con una temperatura suave que invita a pasearla.
Nos organizamos en tres grupos y marchamos tras los guías asignados, con los sentidos bien abiertos a todo lo que nos va a ofrecer nuestra bella capital, porque Toledo hay que verla así, siempre te va a descubrir algo nuevo por muchas que sean las veces que la visites. Esta noche la ruta se centra en las puertas y las murallas que dan acceso a la ciudad Y ¡gran sorpresa!, la excursión conlleva adentrarnos en los muros de la puerta de Bisagra y acceder por unas escaleras a lo alto de los torreones y a su terraza (que no se cómo se llama técnicamente). Todo el mundo alucinado, las vistas maravillosas, las cámaras de los móviles echando chispas de tantas fotografías.
Los guías son increíblemente buenos y divertidos, nos cuentas datos de interés y mil anécdotas y hacen que la frase más repetida entre los asistentes sea: " Qué cortita se me ha hecho".
Como la noche está tan buena, aprovechamos ,tras la excursión organizada, para que cada uno disfrute a su aire hasta la media noche, hora mágica en la que se rompe el hechizo y regresamos. En uno de los autobuses, Jorge nos muestra sus dotes artísticas contando chistes. Y como ocurrió hace poco con Enrique...¡Jorge, quedas fichado para próximos eventos!.
Al mediodía del sábado toca salir de tapeo. Se celebra el "I día de la tapa Ágora Valmojado". Nos lo hemos currado para que resulte un éxito, hemos buzoneado, pegado y entregado en mano información al respecto. Todo el mundo está informado y el resultado es que los bares están a rebosar de gente. Grandes grupos de amigos y familiares han salido a festejar y hay un ambiente estupendo. La mayoría apuran hasta bien entrada la tarde y todos, taberneros y parroquianos, quedan satisfechos.
Estamos muy contentos porque hemos recibido muchas felicitaciones y encima lo hemos pasado muy bien. Aprovechamos para expresar nuestro agradecimiento a todos los que han confiado en nosotros y nos han acompañado en las actividades y a los que nos han apoyado de una u otra manera, poniendo a nuestra disposición su tiempo, sus coches o su trabajo. Esperamos que cada vez seáis más los que os animéis a echarnos una mano, porque aunque el trabajo es durillo, la satisfacción de lo bien hecho es mucho más grande.






































